Siete creencias fatales para tu negocio


Tu cerebro puede estar impregnado de ideas mortales para tu empresa. Deshacerte de ellas puede ser la solución para lograr el éxito. ¿Quieres identificarlas? La vacuna para este mal generalizado puede estar a un clic de distancia.




“Algunas ideas son el virus más peligroso; muy resistentes y extremadamente contagiosas”, dice atinadamente Dom Cobb en la película “Inception”, interpretada por Leonardo DiCaprio. Como se describe en la cinta, el cerebro es un aparato muy poderoso, para bien o para mal. Durante nuestro crecimiento y con ayuda de nuestros familiares y amigos, heredamos una serie de creencias a las que consideramos reales sin cuestionarlas. Sin embargo, estas creencias –en ocasiones archivadas en lo más profundo de nuestro cerebro– determinarán cómo actuaremos frente a ciertas situaciones de la vida e influirán fuertemente en nuestros resultados. El riesgo reside en que si estas creencias están equivocadas o distorsionadas, pueden traducirse en resultados desastrosos para nuestro negocio. Para muestra, he aquí algunas de ellas.

Uno: El dinero no es importante
Si algo no es importante para ti, definitivamente no formará parte de tu vida y viceversa: si algo es importante para ti, seguro estará presente. Por ejemplo, si para ti es muy importante la música, es probable que hayas comprado un reproductor digital o algún celular que te permita almacenar cientos de canciones o probablemente tengas varios aparatos musicales en tu casa; si la música no es importante para ti, entonces es muy probable que no hayas adquirido ninguno. ¿Simple no?

Pues debo decirte que de la misma manera funciona el dinero. Si tienes la creencia de que el dinero es malo o no es importante, entonces simplemente no tendrás dinero. Observa cómo por lo regular las personas que tienen esta creencia están quebradas o siempre han estado en situaciones financieras precarias. Es obvio, el dinero no es importante para ellas, por eso no lo tienen.

Ahora, no se trata de obsesionarse con el dinero ya que en efecto, hay muchas áreas en las que el dinero no funciona. Sin embargo, en el tema empresarial, el dinero es un factor fundamental. El dinero te permitirá mantener y crecer tu negocio, alcanzar tus sueños y sobre todo, generar bienestar para ti y para tus colaboradores así como para sus familias. El empresario hace un bien a la sociedad al generar empleos y en este contexto, el dinero es factor fundamental. Así que ten mucho cuidado con tu actitud hacia el dinero. Dale el respeto e importancia que éste merece.

Conclusión: El dinero importa mucho en los negocios.

Dos: “Para que un empresario gane alguien tiene que perder”
En México tendemos a creer que aquel empresario que se hace rico siempre lo hace a costa de los demás, como si la economía fuera un juego se suma cero: para que alguien gane otro tiene que perder. Esto es totalmente incorrecto y es dañino para nuestra cultura empresarial y para la sociedad en general. 

Comencemos entendiendo una cosa: el dinero es infinito, así es… infinito. En el siglo pasado, el dinero en circulación estaba respaldado por lingotes de oro en los bancos centrales así como por otras monedas como dólares o libras, por lo que es natural pensar que había un límite en cuanto a la cantidad de dinero que podía circular. Sin embargo, esto ya no es así. Desde hace algunas décadas, el dinero está respaldado por la percepción y la confianza de los mercados; los lingotes ya no existen. Diariamente ocurren millones de transacciones electrónicas que suman cantidades estratosféricas de dinero, y los bancos no mueven ni un sólo billete de sus bóvedas. Es la confianza en los sistemas legales, bancarios y económicos de los países lo que hoy garantiza el valor de una moneda. Por esta razón, los gobiernos constantemente están imprimiendo más dinero. 

Conclusión: No tienes que quitarle a alguien su dinero para hacerte millonario.

Tres – “A ojo del amo engorda el caballo”
Esta es una de las frases más comunes y equivocadas que existen en nuestra cultura empresarial. Si esto fuera cierto, ¿cómo le hicieron entonces los dueños de McDonald’s, Pizza Hut, WallMart o cualquier franquicia o cadena de negocios para abrir miles de sucursales alrededor del mundo y operar todas de manera simultánea? ¿Cómo le hacen los grandes empresarios para manejar cientos de negocios y seguir creciendo?

Son los sistemas y procesos de negocio los que te permiten operar varios negocios de manera simultánea, sin la necesidad de estar micro-manejando a tu personal para garantizar la calidad. La tecnología te ayuda a controlar de manera remota lo que sucede en tu empresa, así como automatizar gran parte de tus procesos, para que puedas tener una, dos o mil sucursales. 

Conclusión: busca que tu negocio funcione sin ti. Para eso sirven los sistemas.

Cuatro. “Si quieres que algo se haga bien, tienes que hacerlo tú mismo”
Para muchos empresarios, no hay nadie en la empresa que pueda hacer las cosas mejor que ellos. Normalmente quien tiene esta creencia ha construido lo que algunos autores han definido como un “autoempleo”, es decir, la persona ha avanzado lo suficiente como para proveerse de un trabajo a sí mismo (y quizá a un par de personas más que figuran como sus asistentes) pero el dueño sigue siendo el experto. “Yo trabajo para mí mismo” o “soy mi propio jefe” son frases comunes de las personas que están en esta situación. 

Sin embargo, si lo analizamos con un poco de profundidad, son el peor jefe que han tenido: trabajan largas jornadas (mucho más de 8 horas diarias y a veces sin descanso los fines de semana), en ocasiones no reciben su salario completo y si algo sale mal corren con todos los riesgos. Adicionalmente, el día que llega una enfermedad que les impide trabajar… dejan de tener ingresos cuando más lo necesitan (si se enferma el experto entonces quién hace el trabajo). Visto de esta forma, “trabajar para uno mismo” es el peor trabajo que se puede tener, ¿o no?

Sin embargo, el empresario que todo el tiempo está haciendo las cosas por el mismo, es simplemente un empleado. 

El problema es que no se ha comprendido que la labor de “el empresario” ya no es realizar el trabajo, sino crear un sistema que permita entregar el producto con ciertos estándares de calidad. Es decir, no es lo mismo hacer sándwiches que desarrollar un negocio de sándwiches. Mientras que el primero se limita a la cocina y de cómo combinar correctamente los ingredientes (el jamón, el queso, la mayonesa, etcétera), el segundo debe encargarse no sólo de esto, sino de todo el proceso de producción, comercialización y distribución (quién hace los sándwiches, cómo los hace, quién los vende, en cuánto los cobra, cómo los entrega).

Conclusión: El empresario debe trabajar construyendo el negocio y no para el negocio.

Cinco. “Que el negocio no funcione… no es mi culpa”
La economía, el gobierno, la globalización, los empleados, la competencia… siempre tendemos a culpar a otros de lo que nos sale mal en los negocios. La realidad es que los únicos culpables somos nosotros mismos; si, en efecto, nosotros. He aquí la prueba: somos nosotros los que decidimos qué productos vendemos, somos nosotros los que decidimos a qué precio los vendemos; en qué plazas los vendemos; a qué mercado lo vendemos; con quién nos asociamos; a quién contratamos, y cuánto pagamos, sólo nosotros. 

Sólo nosotros creamos nuestro éxito o nuestro fracaso. Para poder triunfar primero tenemos que asumir la responsabilidad de todo lo que sucede en nuestra vida, porque una vez que comprendemos esto y lo aceptamos de corazón, entonces entendemos que está en NOSOTROS “el poder” cambiar nuestra situación. Si nosotros somos los responsables de nuestro destino, entonces nuestro destino puede ser ¡EL QUE NOSOTROS QUERAMOS!

Conclusión: toma control de tu vida y define tu propio destino.

Seis. Crecer el negocio es difícil y me traerá más problemas
Hay por ahí una frase que dice: “no existen problemas grandes, sólo personas pequeñas”. Es cierto que una empresa más grande traerá consigo nuevos desafíos, pero también mayores satisfacciones y beneficios. No es sólo una cuestión de orgullo personal, sino una necesidad. Las empresas, hoy en día, necesitan salir de su zona de confort y volverse más competitivas. Los mercados cambian rápidamente y la competidores son cada vez son más capaces. Al igual que las personas, un negocio nunca permanecerá estático: o crece o desfallece.

¿Pero cómo crecer sin que se vuelva una pesadilla? Quizá la respuesta radique en las principales obligaciones que debe tener cada nivel jerárquico en la empresa. Dejemos claras estas responsabilidades: una persona técnica (la base de la pirámide) no puede más que administrar cómo hace su propio trabajo; un gerente debe administrar el trabajo que hacen las personas que están a su cargo para hacerlas productivas. 

Sin embargo, la principal labor del empresario (y en donde muchos empresarios inicialmente fallamos) es comunicar y motivar a nuestros gerentes y colaboradores para que juntos logremos concretar la visión del negocio. No estamos hablando necesariamente de más trabajo, sino de un trabajo muy especial que sólo el dueño de negocio puede ejecutar. ¿Cuánto tiempo has pasado en este año pensando en tu visión y comunicándola a los demás? ¿Estás haciendo realmente el trabajo que te corresponde?

Conclusión: la principal labor del empresario consiste en motivar a sus colaboradores para concretar su visión.

Siete. Los libros de desarrollo personal son un fraude
Esta quizá esta sea la más peligrosa de las distorsiones que pueden existir en nuestra mente, ya que precisamente esta creencia te impedirá cambiar todas las demás. Muchas personas piensan que un libro de desarrollo personal tiene que ver con técnicas mágicas para mejorar o hacerse millonario. Ésta no es la realidad.

Existen muchos libros serios que te ayudarán a poner tu negocio en perspectiva; incluso te describirán algunos de tus problemas y sus posibles soluciones. El camino del empresario ya se ha andado muchas veces. El conocimiento está disponible a cambio de unos cuantos centavos y tiempo de tu parte. Con este tipo de lecturas, entenderás que el éxito tiene dos factores clave: el conocimiento de los negocios y la actitud o mentalidad hacia ellos. Sin la actitud y el conocimiento adecuado, será difícil que llegues a tus metas.
Los libros son fuente de ideas muy útiles en la generación de estrategias y procesos empresariales. Además nos ayudan a reforzar nuestra cultura empresarial y quitarnos de encima precisamente las ideas equivocadas que nos limitan. Leyéndolos aprenderás valiosas lecciones de grandes empresarios. Por citar a algunos autores: Brad Sugars, Michael Gerber, T Harv Ecker, Brian Tracy, Robert Kiyosaki, Napoleon Hill, W. Clement Stone, entre muchos otros. Busca sus libros, aprende y vacúnate contra las ideas equivocadas; esta es la única manera de crecer como empresario.

Conclusión: Más lectura reflexiva y menos televisión. 

¿Conoces otras creencias erróneas o limitantes? Me encantaría recibir tus comentarios. No me resta más que desearte mucho éxito en tus negocios.

Salir de una crisis, ¿es cuestión de suerte?


Si crees en la buena y la mala suerte, aquí te presentamos 13 cabalísticos consejos para sacar adelante tu negocio aún en tiempos de crisis y malestar generalizados.




En muchos países occidentales es visto como un número de mala suerte Por el contrario, hay personas que consideran este número como señal de buena suerte, conforme a este tenor ofrezco en este artículo 13 consejos de negocios cuyo denominador común es lograr una excelente relación beneficio-costo en lo que respecta a nuestro capital humano. Esperemos que les sean útiles con base en el momento que vive su organización en esta turbulenta época.
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  • La congruencia, tu mejor arma contra la crisis. En tiempos turbulentos, la dirección de la empresa siempre solicita “amarrarnos el cinturón” en pro de la sobrevivencia de la organización. Sin embargo, muchas veces lanza señales contrarias ya que mientras toma medidas como no aumentar sueldos, recortar gastos de viáticos de vendedores, reducir prestaciones o apretar fuertemente en las negociaciones de contrato colectivo; por otra parte autoriza compras de autos para el plantel directivo, remodela las oficinas de los ejecutivos o la sala de juntas de dirección o toma largas vacaciones en algún lujoso paraje de ensueño. Si queremos cooperación y solidaridad tenemos que ser congruentes en lo que se predica y lo que se hace.

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  • No hagas lo que otros hacen. En cuestión de capital humano (y en lo que respecta a otras áreas también), el copiar las buenas prácticas de otras empresas no necesariamente nos dará buen resultado. 
    Hace algún tiempo se puso de moda el aplicar el sistema de evaluación de desempeño que Jack Welch utilizó en GE cuando era CEO de esa empresa mediante el cual se jerarquizaba a los trabajadores, según su desempeño laboral. Muchas empresas se lanzaron a copiar este sistema de desempeño forzado con resultados desastrosos pues no tenían estrategias, entornos, personal ni modelos de negocios iguales a los que manejó en su tiempo Welch en GE.
    Por lo mismo, no debemos de copiar lo que otros hacen en cuestión de gestión de talento humano y sí analizar lo que otros han pensado y adaptado para que, a su vez, nosotros podamos construir un “traje a la medida” acorde al momento y entorno de nuestra empresa.

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  • Traduzcamos nuestra estrategia. En nuestro andar de consultores una de las actividades que más tenemos que llevar a cabo es convencer a nuestros clientes que no hay nada mejor para impulsar la productividad como definir un marco estratégico y difundirlo en la organización. Esto se dice fácil porque usualmente lo que constituye este marco estratégico (visión, misión, valores, propósitos y objetivos estratégicos, competencias clave, etc.) está escrito de una manera tal que no inspira ni impacta al personal. 
    Elaboremos nuestro marco estratégico lo más completo que queramos pero luego traduzcamos esto a una declaración, de 40 palabras o menos, en la que, con un lenguaje claro, común y legible, establezcamos a dónde quiere ir la empresa y cómo lo logrará. Luego traduzcamos nuestros objetivos clave organizacionales a acciones de conducta que se tengan que hacer en cada área o departamento y coloquémoslos en pizarrones especiales.

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  • Seamos líderes, bajemos a la cancha. En tiempo de emergencia, es hora de “estar en la cancha”. Disminuyamos al máximo las juntas y reuniones directivas y cuando las llevemos a cabo que sean breves, precisas y concluyentes. Nuestra gente se verá movida y motivada si nos ve y nos siente “codo-con-codo” en el diario batallar. Peguémonos a la operación que hoy más que nunca tenemos que hilar fino en lo que respecta a calidad, calidez y rapidez de servicio, productividad, costos, velocidad de respuesta y atención a quejas. Seamos verdaderos líderes; los clientes lo exigen y nuestro personal se lo merece.

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  • Seamos políticos de alta escuela. Sí, sí, ya sé; al leer el vocablo políticos se me van a venir directo a la yugular porque lo primero que se les vendrá a la mente será la clásica imagen del político tranza, tramposo, aprovechado, abusón. Pero les tengo noticias; una persona que se comporta así, sin ética ni responsabilidad alguna, no es un político de acuerdo con la verdadera acepción de la palabra y para constatarlo lean la siguiente definición: Política es una actividad inherentemente humana cuyo fin es alcanzar, mediante consensos, el bien común. 
    Desde este punto de vista, convirtámonos en políticos de alta escuela, responsables, éticos, y busquemos continuamente el bien común de la empresa alejándonos de los “choques tribales” y “guerras virreinales” tan comunes en las organizaciones y que restan energía tanto al plantel directivo como al resto del personal.

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  • Que el recorte de personal no sea tu primera opción. Contrario a la creencia popular, el recorte de personal es sólo una solución para bajar gastos a corto plazo; a mediano y largo plazo dicha “solución” se revierte porque lo que despedimos no es solamente gente, sino que echamos a la calle inteligencia, materia gris, experiencia útil. Hay otras medidas que podemos tomar para ahorrar y cuando no hay más remedio y tenemos que bajar forzosamente la nómina, hagámoslo de una manera tal que preponderemos al talento humano sobre el ahorro a corto plazo.
    Cuando nos veamos empujados, como último recurso, a recortar personal recordemos que aun y cuando el número de personas disminuya, la cantidad de trabajo seguirá igual por lo que tendremos que, a la par de disminuir la nómina, rediseñar nuestros procesos de trabajo para hacerlos viables con el personal que se queda en la empresa.

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  • Los mejores expertos para ahorrar. No hay mejores consejos para combatir la crisis que los que nos otorgue nuestro propio personal. Ellos están “en la línea de batalla” y por lo mismo tienen una sensibilidad fina ante lo que puede hacerse para ahorrar en cualquier área organizacional de la empresa. No se queden en el mero “buzón de sugerencias”; establezcan un método para recabar sistemáticamente ideas de su personal y se sorprenderán de los resultados.

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  • Los mejores expertos para vender. El punto anterior también es válido para recabar ideas que impulsen las ventas. Nadie como tu personal de contacto para conocer y saber qué es lo que solicita el cliente. Todo es cuestión de acercarnos sistemáticamente a ellos y beber de su experiencia de primera mano.

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  • ¿No que no hay tiempo para desarrollar? Una de las principales quejas que continuamente expresan los encargados de desarrollo de personal es el que citan a los trabajadores para algún entrenamiento y los jefes los niegan porque “no hay tiempo y sí mucho trabajo”. Hoy en día, cuando haya baja de trabajo, aprovechen ese tiempo para Desarrollo de personal. Hágase esto según un programa cuidadosamente elaborado y utilícense en lo posible recursos internos. No hay nada como un buen programa de formación de instructores internos para multiplicar el efecto de la capacitación y entrenamiento en la empresa.

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  • Medir, medir, medir. Si hay algo extendido en el medio empresarial es el tomar decisiones respecto a nuestro capital humano basadas en opiniones y factores subjetivos y no en evidencias tangibles y hechos. Hay la mala práctica de no medir el impacto de la gestión del capital humano y aun así tomar decisiones que afectan, no sólo la marcha del negocio, sino eventualmente la vida de diferentes personas. Y es así como vemos que se contrata o se despide a alguien; se incrementa el sueldo o se quita alguna prestación; se premia el desempeño o se sanciona a alguien sin mayor evidencia que una opinión o “nuestra sabiduría”.

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  • Enfoquémonos en el ROI y no solo en el costo. Actualmente ya existe un método para medir el retorno de la inversión del capital humano (ROICH). Este indicador responde a la pregunta: ¿cuál es la rentabilidad de cada peso invertido en el programa de desarrollo? Su fórmula general es: ROI {en determinado lapso} = [Beneficio neto del programa / Costo total del programa] X 100.
    Cuando se nos presente la posibilidad de implementar algún programa de desarrollo de capital humano y se nos pregunte nuestra opinión, resistamos la tentación de valorarlo únicamente por el rubro costo y mejor visualicémoslo como una inversión. Esto hará que aun en épocas de recesión veamos útil el invertir a mediano y largo plazo en nuestra gente.

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  • Enfoquémonos en las fortalezas de nuestra gente, más que en sus debilidades. Éste es otro punto que va contra la creencia popular. Siempre se ha manejado que debemos detectar los puntos débiles de nuestra gente para reforzarlos y es así como se diseñan muchos programas de desarrollo de personal. 
    Sin embargo, hay estudios que indican que para que haya un verdadero aprendizaje es mucho más fácil, provechoso y sobre todo rápido, si buscamos reforzar en lo que es capaz la persona en vez de tratar de formarle competencias para las que no está preparado. Esto es contrario a lo que se hace hoy en día en que se ubica a la persona en determinada posición para después tratar de reforzarle puntos débiles de por sí difíciles de ser subsanados.

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  • Educa y edúcate. Utilizo, con toda premeditación, el verbo educar que en una de sus acepciones significa dirigir, encaminar, doctrinar y en otra significa perfeccionar, afinar los sentidos.
    Este principio de año, contrario a lo que se esperaba en la institución donde hace doce años practico la docencia (Universidad Virtual – ITESM, Maestría de Administración), se tuvo la matrícula más alta de la historia. Se manejaron varias hipótesis como explicación a esto, entre ellas las siguientes que me suenan interesantes: “tengo tiempo, luego me voy a educar”; otra es: “mi gente tiene tiempo, hay que aprovecharlo para que se eduque”. En otras palabras y en una nota que quiere ser optimista, manejamos la hipótesis de que, aun en medio de la crisis y la austeridad que todo el mundo recomienda, hay personas que piensan que la mejor inversión es la que se puede hacer en perfeccionar las competencias del equipo de trabajo y las propias.
    Una aclaración importante: no se vale empujar a que los demás se eduquen si no ponemos el ejemplo. Esto arrastrará más que mil discursos.

Terminé la universidad y no encuentro trabajo… ¿qué tal te caería tener tu propia franquicia?


Si los empleos que has encontrado en el mercado laboral no te satisfacen, ¿qué tal si te empleas creando tu propio negocio? Tener tu propia empresa y con menos riesgo, podría estar a un clic de distancia.




Para muchos jóvenes que terminan su educación universitaria, insertarse a la fuerza laboral puede representar un reto de tiempo completo. A lo largo de toda la carrera y sobre todo en algunas universidades de paga, se te “prepara” para ocupar altos puestos directivos en una gran empresa, sólo para enfrentarte a la cruda realidad: este tipo de puestos son altamente competidos y requieren de gran experiencia, por lo que tienes que empezar desde abajo y con sueldos regularmente bajos, (en algunas ocasiones mucho más bajos que la colegiatura que pagabas por tu universidad). Esta es la realidad de la vida laboral actual.

Ahora, si estudiaste en alguna universidad de gobierno, y sobre todo en carreras técnicas como las ingenierías, la historia no es más alentadora: aquí se te “prepara“ para obtener un empleo… punto. Tener trabajo al graduarte es el objetivo final y pocos planes de estudio contemplan materias administrativas o de emprendimiento. Lo más admirado en este tipo de ambientes es conseguir una beca para estudiar en el extranjero y conseguir trabajo por allá (contribuyendo a la fuga de talento) o regresar al país para trabajar como investigador y dar clases. Lo peor de todo es que al hacer esto último, formamos académicos sin experiencia real en el mercado laboral, que se encuentran educando estudiantes que buscan obtener un empleo bien remunerado... un ciego que guía a otro ciego… ¿contradictorio no?

¿Y qué tal si emprendo mi propio negocio?

En mi opinión personal, un recién egresado tiene muy poca experiencia como para emprender su propia empresa, sobre todo en un negocio que inicie desde cero. Por supuesto, siempre habrá sus excepciones; basta pensar en Bill Gates de Microsoft o en los fundadores de Google o YouTube, que se hicieron millonarios siendo todavía muy jóvenes. 

Al emprender tu propio negocio desde cero, es muy probable que ganes experiencia, pero debo ser sincero: es poco probable que ganes dinero. Este fue mi caso personal: emprendí mi primer negocio a los 19 años sólo para traspasarlo unos cuantos meses después; la renta y los sueldos no me dejaban utilidad alguna. Debía seguir mi camino, debía aprender más. 

Estuve trabajando un par de años para otra compañía y luego volví a emprender mi propia empresa. Me fue mejor en esta ocasión pero nada espectacular. Una década después, tras muchos frentazos y uno que otro descalabro, comencé finalmente a entender cómo funciona esto de ser empresario. Por supuesto, no es imposible de lograr y el que crea que este debe ser su camino, le recomiendo comenzar lo antes posible, leer mucho sobre negocios y tomar toda la capacitación empresarial que le sea posible. Ahora, existen maneras menos dolorosas de tener un negocio exitoso. 

El modelo de franquicias

En estos últimos años se ha venido presentando una opción muy interesante: el modelo de franquicias. Cuando uno piensa en una franquicia inmediatamente viene a nuestra mente empresas como: McDonalds, Starbucks o Dominos Pizza. Desafortunadamente, el costo total de este tipo de franquicias puede rondar los 10 millones de pesos, lo que las pone muy probablemente fuera de tu alcance (al menos temporalmente). Sin embargo, no todas las franquicias cuestan millones de pesos: en México existen más de 750 opciones y muchas de ellas comienzan desde los 10,000 pesos… ¡sí desde los 10,000 pesos! 

¿Pero qué es una franquicia? es un modelo en donde una organización que ya cuenta con negocio exitoso y probado se embarca en una relación de negocios continua y contractual con un tercero (el franquiciatario) para que operen bajo el nombre, marcas y la guía del primero, a cambio de una cuota o porcentaje de las ventas.

Esto significa que en este modelo, a cambio de una cuota inicial y una comisión sobre tus ventas, adquieres un negocio que ya ha sido probado, bajo una marca que ya cuenta con cierto prestigio y aceptación en el mercado. Pero lo más importante: cuando adquieres una franquicia, en realidad también estás también comprando experiencia, y esto puede hacer toda la diferencia. Esta experiencia o “know-how” se transmite a través de la capacitación y el soporte que te brindará el franquiciante, y que son factores determinantes para la correcta realización del negocio. Todo esto minimizará tu riesgo de fracaso, aunque sea tu primer negocio.

Una advertencia: toda nueva empresa trae consigo grandes cantidades de trabajo antes y después de abrir sus puertas. Con una franquicia estas comprando un modelo de negocio que funciona, por lo que tienes menos riesgo de fracasar, pero no necesariamente menos trabajo. Tendrás que realizar grandes esfuerzos para llevarlo al éxito y seguramente trabajarás más que lo que trabajarías en un empleo. Pero este es el camino del empresario, así que mentalízate para trabajar arduamente y aprender mucho. Sólo así podrás cumplir tus metas

¿Hablas el lenguaje de los negocios en la toma de decisiones?


Aprender a mover las fichas del negocio es insuficiente cuando no sabemos interpretar los resultados de nuestros movimientos y de los demás. Invertir o atraer inversión se logra de manera acertada aprendiendo el lenguaje adecuado; en tus manos está obtener más oportunidades de crecimiento.


En muchos aspectos, dirigir una empresa es como participar en un juego, y estar al tanto del negocio es muy similar a analizar juegos como el béisbol. Los verdaderos aficionados a dicho deporte conocen cientos de estadísticas, como porcentaje de bateo o de carreras obtenidas. De manera similar, si te tomas en serio tu negocio, deberás poder cuantificar las estadísticas que describan la operación del negocio. La contabilidad en general, y los estados financieros en lo particular, son las fichas (anotaciones) para evaluar los resultados; por ello es llamada “El Lenguaje De Los Negocios”

La contabilidad traduce las acciones que se realizan en el mundo de los negocios en un conjunto de números que se utilizan para la toma de decisiones apoyadas en información; captura información sobre el funcionamiento de una empresa, sobre los cientos de obstáculos que tendrás que vencer y sobre tus expectativas futuras.

Las reglas de la contabilidad permiten comparar entre empresas similares y entre empresas de otras industrias, estas comparaciones son importantes cuando se está en búsqueda de fondos para ampliar la empresa, tales como préstamos o capital de nuevos inversionistas. 

Al seguir las reglas, se presentan oportunidades para triunfar o para recibir un trato equitativo en un mercado muy competido. No se requiere ser un experto para tomar decisiones acertadas, generalmente es algo tan sencillo como restar los gastos de los ingresos para determinar la ganancia (utilidad).

Hay una tendencia común a considerar a la contabilidad como una ciencia exacta gobernada por reglas aritméticas, pero los números generados son, en realidad, estimados. Aunque las reglas, procedimientos y métodos hacen que los números parezcan hechos absolutos, no lo son.

Sin embargo los números representan cómo se maneja el negocio. El balance general y los estados de resultados no son mandamientos sino guías y tienen usos distintos.

Existen dos clases de informes financieros y contables, estos son:

La contabilidad administrativa: que proporciona información a quienes toman decisiones y forman parte de la empresa. Ya sea que se desee introducir un nuevo producto en el mercado, analizar la información relacionada con los costos, precios, demanda y competencia, para evaluar el potencial del producto, etc. de acuerdo con la información disponible.

La contabilidad financiera: ésta proporciona información a quienes toman decisiones como parte externa de la empresa, como inversionistas, acreedores y el gobierno. Supongamos que se desea incrementar fondos haciendo pública la empresa a través de la emisión de acciones a la comunidad inversionista, seguramente requerirán información contable y financiera detallada para hacer una inversión informada.

Ejemplo de esto es cuando se decide si introducir o no un producto nuevo o tomar alguna otra decisión administrativa, se utiliza un marco analítico de trabajo más flexible que cuando se intenta atraer capital de la comunidad inversionista. En este sentido la intensión principal de este documento es lograr que la información sea lo más útil posible para propósitos de toma de decisiones interna, es decir la contabilidad administrativa.

La contabilidad cuantifica el mundo cotidiano de la compra y la venta. ¿Comprarías algo a un precio mayor al que podrías venderlo? ¡Por supuesto que no!, sin embargo, muchas empresas lo hacen año tras año. Con demasiada frecuencia, en los negocios sólo se ven los costos directos, el mal se aloja en los detalles, las finanzas y la contabilidad ayudan a mantener los demonios en su lugar.

Cliente Fiel = Cliente Rentable


Conoce tres factores principales que tus clientes consideran antes de regresar a ver a tu competencia. Cuida a tus clientes y evita que esto suceda.


Hace 10 años quedé muy impactado con los resultados de un estudio que nos solicitó una gran empresa preocupada y molesta por la supuesta "infidelidad" y deslealtad de algunos clientes. Dicha empresa buscaba las razones que habían llevado a sus clientes a dejarlos. El desarrollo del proyecto nos pareció muy simple. La metodología consistió en seleccionar una muestra de esos clientes “desleales”, contactarlos y solicitarles una reunión para entrevistarlos y aplicarles un breve cuestionario. Todos los clientes atendieron a la solicitud, y respondieron amable y objetivamente nuestras preguntas. 

Al concluir el estudio, los resultados finales fueron un hito en mi forma de mirar a los clientes. Hasta ese momento no nos habíamos dado cuenta de lo obvio que era el resultado, lo teníamos en la nariz, y lo más grave es que la mayoría de las empresas pecaban de lo mismo. El resultado fue el siguiente: el 100% de los clientes aseguró que se cambió a la competencia por razones relacionadas al precio, (entiéndanse también condiciones de pago, descuentos, garantías) o por aspectos de servicio (puntualidad, esmero, atención). Así fue, precio y servicio, simple y obvio. 

Lo que no vimos venir fue que, como conclusión del estudio, se afirmaba que los clientes se cambiaron a la competencia por un sentimiento de desilusión e inconformidad por la “deslealtad” de la empresa al no haberse preocupado por conversarlos, brindándoles mejores precios y servicio. Primera conclusión del estudio: La empresa fue infiel primero, les falló a sus clientes al no poder o no saber satisfacer sus necesidades, razón por lo cual se mudaron a la competencia. Segunda conclusión: Los clientes están dispuestos a colaborar cuando se trata de hacerlos participar de un proceso de mejora en la calidad del servicio y la relación.

Desde ese entonces, mucho se habla de la fidelidad de los clientes, muchos son los programas de lealtad que empresas de todos los rubros implementan para que los clientes acumulen millas, estampillas, dinero electrónico para ser cambiados por beneficios que éstos valoran. El problema ahora para las empresas, tanto de consumo masivo como selectivo e industrial no es tener un programa de lealtad, el problema real es NO tenerlo. Por esta razón dichas estrategias se han transformado casi en algo trivial, sin mayor diferenciación y, por ende, los clientes no les están siguiendo el juego como deberían.

¿Qué pasa cuando un cliente deja de comprar por algún tiempo en un negocio? Lo más probable es que no pase nada y nos resignemos a perderlo sin saber las razones que lo motivaron a abandonarnos. Este es el primer error, no reconocer la opinión del cliente, la cual nos puede ayudar, no sólo a recuperarlo sino a retener a los demás.

Actualmente existen muchas herramientas, que sumadas a una adecuada estrategia de clientes, nos permiten saber quiénes son los más importantes, hacer segmentaciones y "rankings" de aquellos que generan más valor para la empresa y que sería muy doloroso perderlos. 

Con base en el conocimiento individual y con el apoyo de la tecnología, hoy podemos saber qué compra un cliente, cuánto gasta al mes, cómo paga, cuál es la mezcla de productos que regularmente lleva, podemos predecir su estilo de vida, calcular su potencial de compra, su rentabilidad individual, incluso, podemos saber cuándo nos está empezando a abandonar y tomar las medidas para poder reactivarlo, reencantarlo, reenamorarlo y mantenerlo leal a nuestra marca, tal cual como una relación de pareja.

¿Pero cómo lo hacemos cuando tenemos 10,000 clientes? La respuesta es simple y compleja a la vez: con el correcto uso de la tecnología. Nos permite que con técnicas de segmentación y modelos de predicción podamos individualizar y darle el trato adecuado a cada cliente de acuerdo con sus necesidades, gustos y comportamiento. Lo complejo es convencerse de lo importante que es hacer esto.
Si su empresa es pequeña o mediana, quizá no necesite tantas herramientas ni tecnología, sino con algo más simple, y que sumado a una correcta alineación con todo su personal en una cultura de servicio en torno al cliente, pueda ser suficiente.

Las ventajas de la lealtad de un cliente son muchas:

  • Ante todo, esa empresa o persona ya es un cliente, no hay que invertir en publicidad en él, ni convencerlo de que sea nuestro cliente, sólo debemos conocerlo mejor y cuidarlo.

  • Un cliente leal va a recomendarnos, hablará bien de nosotros, incluso nos defenderá.

  • Los ingresos por concepto de venta de estos clientes nos permitirá generar nuestro “colchón de rentabilidad” que nos ayuda a cumplir con nuestras metas de ventas y utilidad.


Por ello en mercados donde hay competencia y los recursos comerciales son escasos, resulta fundamental cuidar al cliente que tenemos. Quizás esto es más importante que estar continuamente al tanto de nuevos clientes que entran y salen por el “bolsillo roto” a causa de no saber cuidarlos y retenerlos.

Como conclusión: 
Sumado al precio y al servicio, hay un tercer factor que mueve las decisiones del cliente: la relación. Por tanto la lealtad debe partir de casa creando las instancias necesarias para conocer y reconocer al cliente con una oferta integral de de servicios y relaciones que lo hagan sentir único e importante. Considerándolas todas podrá disfrutar de los grandes beneficios de tener un cliente leal.

Como ganar dinero con un blog

Hoy en día, casi todo el mundo quiere ganar dinero con un blog. El número de blogs publicados ha aumentado de solo unos pocos miles en 2004 a millones hoy en día. Y cuando algo crece a este ritmo tiene que haber alguna razón para ello.
Ganar dinero con un blogY por si acaso si todavía no adivinas los motivos, entonces tú probablemente te estés negando la oportunidad de ganar algunos miles de dólares con la publicación de un blog que resulte de interés y aporte valor.
En este articulo te quiero mostrar algunas de las Fuentes de Ingresos para los bloggers:
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Esta es la forma más común con la que los blogs suelenganar dinero. Pero los blogs han recorrido un largo camino desde le nacimiento de Adsense BlogAds.
Ese fue un momento en que éstas eran las únicas opciones disponibles, pero ahora hay muchas otras maneras de conseguir publicidad para tus blogs y uno de los más favorecidos es Chitika eMiniMalls. Otros incluyen AdGentaAdbrite, etc.
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Hasta hace poco no mucha gente había explorado esta vía de generar ingresos para los blogs, cuando de pronto tanto, los bloggers, como muchas empresas se empezaron a dar cuenta de que los blogs pueden ser una excelente manera de promocionar y vender sus productos.
Los productos a patrocinar por lo general están relacionados con el tema que trata cada post.
3. Programas de Afiliados:
En la actualidad existen muchos programas de afiliados como Amazon.com,Clickbank.com, Linkshare.comE-junkie.comCommission Junction etc.
Aquí solo te muestro sólo algunos de los programas de afiliados que existen pero en realidad, son miles los que puedes encontrar, desde los muy pequeños hasta los muy grandes.
4. Servicios:
Otra forma con la que los bloggers también pueden ganar dinero es a través de la venta de diferentes tipos de productos en sus blogs o proporcionando servicios como libros electrónicos, cursos por entregas o la venta de tele-seminarios, etc.
5. Escritura de Artículos:
Hay personas que necesitan de alguien que les pueda escribir y publicar nuevo material en sus blogs con regularidad.
Si tienes suficiente tiempo, entonces te puedes ganar dinero muy interesante por escribir para el blog de otra persona.
Y si además tienes el conocimiento adecuado de SEO entonces puedes ganar una cantidad de dinero realmente interesante al hacerlo.
6. Donaciones:
Aunque yo nunca he utilizado este método de método para generar ingresos, ya son muchas las personas que están ganado dinero a través de las donaciones.
Se les ofrecen a los visitantes del blog libros electrónicos, archivos MP3, videos, entrenamientos etc. de forma gratuita, a cambio de una donación.
Y así la opción de la cantidad a pagar queda abierta a juicio de los visitantes. Incluso se pueden descargar los productos sin tener que pagar ni un solo centavo.
7. Venta al por menor:
Son muchos los blogs en los que se ofrece la posibilidad de comprar productos físicos al por menor.
En ellos puedes encontrar diversos objetos a la venta, como pueden ser camisetas, cerámica, cristalería de diseño y otras cosas por el estilo.
Aunque algunos no han tenido mucho éxito, pero con más publicidad, mejor soporte y el software adecuado, están obligados a convertirse en un gran éxito.
8. Consultoría:
Es muy común entre los expertos en algún tema el comenzar a editar su blog para su propia promoción, pero esta tendencia hoy en día se ha extendido a muchos bloggers, que con poca o ninguna experiencia en consultoría están haciendo buenas cantidades de dinero mediante el cobro a sus visitantes y clientes por consultoría de negocios.
Y esto ira aumentado a medida que crece la reputación que han construido con sus blogs.
Los blogs por si solos tienen el poder que puede convertirte en un experto sobre un tema determinado en muy poco tiempo.
Y ser reconocido como un experto en un determinado campo sin duda te puede convertir en una celebridad de la noche a la mañana y además también en muy rico.
Así que este es el momento de hacer blogging y gana dinero. Espero que este articulo que haya dado ideas suficiente pata empezar a ganar dinero con tu blog, y que como siempre, si te ha gustado, me dejes tu comentario.

¿Las Vacas son Las Que Nos Impiden Triunfar?

vacassDicen que el enemigo del éxito es el fracaso, por ello le tenemos tanto miedo a fracasar, pero gracias a los fracasos que son bendiciones, nos hacemos más fuertes, más inteligentes, más sabios. El enemigo del éxito es la mediocridad, el conformismo. Comparto contigo estas frases pues así es como el Dr. Camilo Cruz nos invita a reflexionar sobre la manera en que vemos  la vida y cómo actuamos en consecuencia gracias a las VACAS que habitan dentro de nuestra mente.
Nadie quiere fracasar por eso evitamos tomar riesgos.
Algunas VACAS muy comunes son:
  • Mis papás no me apoyaron por eso no pude salir adelante.
  • Cómo voy a salir adelante si estamos en crisis
  • Yo estoy bien, hay otros que están peor que yo
  • Mi negocio no ha crecido porque nadie me apoya
  • Me gustaría hacer ejercicio, pero no hay ningún gimnasio cercano.
  • Ya se que es bueno leer pero no me queda tiempo
  • Yo quiero triunfar pero no hablo inglés
  • Esque es este país nadie apoya a los microempresarios
  • Hay demasiada competencia
  • No tengo dinero
  • La situación económica del país está difícil.
  • Hay personas que siempre llegan tarde a trabajar, diciendo que “así somos todos”
  • Fracasé porque nadie me quiso apoyar
  • Esque no tengo tiempo (tanto el triunfador como el fracasado cuentan con 24 horas, la diferencia está en qué se invierten esas 24 horas)
  • Odio mi trabajo, pero no quiero renunciar porque “que tal si consigo un trabajo peor”
  • Nunca seré exitoso porque la vida me ha tratado muy mal
  • Yo no soy pesimista, estoy siendo realista
  • No quiero empezar hasta no estar lo suficientemente seguro (esto te impide actuar)
  • Yo no sirvo para esto
  • No tengo la habilidad para hacer esto
  • A menos que los demás cambien yo podré cambiar y tener éxito
  • Es imposible salir adelante con estas dificultades que tengo
Las excusas nos ayudan a justificar nuestra mediocridad, buscando culpables.
Hay dichos que son muy peligrosos como el que dice “pobre pero honrado”(justifica que la pobreza es una virtud, sin embargo, podemos ser ricos y honrados, ricos y unidos, todo es cuestión de actitud) “lo importante no es ganar o perder, sino competir” (¿estás dispuesto a no lograr nada en tu vida?) “yo simplemente estoy siendo realista”
La vida es demasiado corta como para derrochar el tiempo en hacer aquello que odiamos hacer, por ello te invito a hacer el mejor esfuerzo por eliminar las VACAS malas de tu vida.
 
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